I CONGRESO PRADERAS MARINAS VALORACIÓN DE LAS PRADERAS DE FANERÓGAMAS MARINAS EN ESPAÑA
3, 4 y 5 de Octubre de 2008
Salón de Actos de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía. Avda Andalucía 110, 29740-Torre del Mar (Málaga)
Teléfono: 952 54 28 08 Fax: 952 54 28 04 e-mail:info@axarquia.es
Apertura del Congreso
La apertura de este encuentro estuvo a cargo de D. Miguel Esteban Martín, Diputado Provincial de Medio Ambiente, y Vicepresidente de la Diputación Provincial de Málaga, quien dio la bienvenida a todos los participantes y el apoyo de la Diputación de Málaga a este encuentro organizado en colaboración con la Plataforma por las Praderas Marinas de la Axarquía. D. José Antonio Ponce Fernández, Vicepresidente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía, y Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de El Borge, intervino a continuación para dar las gracias a los presentes por su asistencia. Después, expuso el interés del Ente Mancomunado en fomentar el conocimiento de las praderas marinas en esta región. D. José Luis Padilla Ruiz, Presidente de la Plataforma por las Praderas Marinas de la Axarquía dio la bienvenida a todos los participantes en este Congreso y al publico en general y expresó el deseo de todos los miembros de la Plataforma Praderas Marinas de la Axarquía de que el mismo contribuya a la preservación de este ecosistema amenazado. D. José Elías Cabrera Cruces, Vicepresidente de la Plataforma por las Praderas Marinas de la Axarquía agradeció a la Diputación de Medio Ambiente y a la Mancomunidad de Municipios por su apoyo a la organización este primer congreso y recalcó la importancia que tienen las praderas marinas en la zona.
Ponencias
“Praderas marinas en el Mediterráneo. Valor de las praderas de Posidonia oceanica”
Dña. Salud Deudero Company, Investigadora y Profesora Contratada Doctora, Laboratorio de Biologia Marina, Departament de Biología, Edif. Guillem Colom, Campus Universitari, Universitat de les Illes Balears.
Comenzó resumiendo genéricamente las amenazas al medio marino en las Islas Baleares, que son la alteración de la biodiversidad, la degradación de hábitats, la contaminación, especies invasoras, y alteración de la calidad del agua. En puntos concretos puede destacar la masificación urbanística, construcciones portuarias, la mala depuración de aguas, la presencia de emisarios submarinos o la erosión de playas y pérdida de dunas costeras. En las Baleares, la conservación del medio marino debería ser objetivo preferente del sector turístico y hostelero, pues más del 65% del P.I.B se relaciona directamente con actividades en el litoral, si bien es cierto que el turismo naútico causa una gran erosión en las praderas. A pesar de contar con casi la mitad de las praderas de Posidonia marina de los mares españoles, el conocimiento de esta fanerógama dominante en las islas, el conocimiento de éstas es muy escaso, siendo necesario un mayor aporte de estudios y medios científicos para su investigación. El crecimiento horizontal, y clonal de las praderas, las hace vulnerables a la fragmentación; la transparencia del agua es necesaria para su supervivencia; cualquier alteración del medio, unida al lento crecimiento de estas plantas dificultan enormemente su recuperación. Las praderas retienen sedimentos y protegen la línea de costa, al tiempo que son refugio de especies, producen oxígeno y eliminan CO2 y mantienen la transparencia del agua, por lo que son de gran valor para sectores como el turístico o el pesquero, pero es tal su reservorio de organismos que si hoy se pierde la pradera no sabremos ni que existieron. En cambio, el interés por conservarlas se debe más a un interés comercial que a la pradera en sí. La llegada de algas invasoras desplaza y ahoga las praderas de Baleares, alterándose todo el ecosistema, con consecuencias económicas a largo plazo. Estas alteraciones en ocasiones abren la puerta a otras especies invasoras. A través de marcadores biológicos, como las nacras (Pinna nobilis), se puede apreciar subjetivamente algunas de estas alteraciones. Los estudios de laboratorio cuantifican la importancia de las praderas al frenar el impacto del hidrodinamismo en las especies que cobija. El análisis del asentamiento larvario evidencian la variación de especies en zonas de pradera y zonas de calvas, actuando las praderas como base de asentamiento de muchas especies. Concluye recopilando las principales causas de regresión de praderas en Baleares, sumando a las ya mencionadas la presencia de vertidos sin depurar en época estival, las salmueras de desalinizadoras que alteran la salinidad, las regeneraciones de playas, el exceso de embarcaciones de recreo al ser punto de recalada en el Mediterráneo, el pienso y heces aportado por la acuicultura y, por supuesto, el cambio climático. Recuerda los factores limitantes del crecimiento de las praderas, y expone soluciones como la delimitación de zonas de anclaje, instalación de puntos de anclaje, control de vertidos desde embarcaciones, un buen diseño de colocación de arrecifes artificiales, control del vertido de los emisarios marinos, la no retirada de sedimentos de hojas o arribazones en las playas, monitoreo de las praderas para detectar posibles causas de su alteración, y la concienciación e información de la población. Deja abierta la esperanza a estudios experimentales con iniciativas como la instalación de boyas ecológicas y la red de seguimiento de praderas. Su exposición dio lugar a cuatro preguntas por parte del público asistente.
“Efecto del cambio climático sobre la ecofisiología de las angiospermas marinas”.
D Félix López Figueroa, Catedrático de Ecología, Universidad de Málaga; es una de las líneas de investigación de su grupo investigador "Fotobiología y Biotecnología de organismos marinos”.
El Dr. López inicia su exposición introduciéndonos en el flujo del carbono en la Tierra, qué son los gases de efecto invernadero, en qué porcentaje se encuentran cada uno de ellos, cómo actúan, cómo se producen, cuáles son las principales causas de su producción y cómo se eliminan. Analizando históricamente la variación de estos gases en el planeta se evidencia la implicación del hombre como causa más lógica a un incremento de estos gases en los últimos años, inexplicable sólo con los cambios naturales. Se evidencia un aumento de la temperatura del mar Mediterráneo y una disminución de la pluviosidad que, además, es más irregular, con variaciones de 2 a 7º C en España. El derretimiento de los hielos polares, junto con la mayor intensidad de los huracanes, afectan a la geografía costera mundial al aumentar el nivel del mar, en especial al sur de Europa. Aunque el daño a la capa de ozono ha sido parcialmente reparado, sigue siendo alarmante su deterioro. El futuro no es alentador. La naturaleza tardará de cientos a miles de años en equilibrar el impacto humano en arrecifes de corales, praderas marinas, acantilados, etc., reorganizando los ecosistemas, las especies, y la atmósfera. Las medidas para detener el cambio climático se engloban en dos grandes grupos: las que evitan o reducen la producción de CO2 y las que, una vez creado, lo eliminan o reciclan. Es en este segundo grupo donde las fanerógamas marinas juegan un papel primordial, al ser los ecosistemas más “eficaces” del medio marino en cuanto a la absorción de CO2, sólo comparable con plantaciones de maíz o caña de azúcar. Pero las praderas de fanerógamas marinas son uno de los ecosistemas que sufren un mayor impacto humano, directo o indirecto, y, además, se verán afectadas por las alteraciones en la línea de costa, entrando en un círculo vicioso (a más deshielo, menos pradera y viceversa). Andalucía cuenta con muchos puntos en los que se halla este frágil ecosistema, todos ellos amenazados en mayor o menor medida. La interrelación entre la atmósfera y el mar es tal que cualquier alteración en uno de ellos alterará las concentraciones de los distintos gases, las reacciones químicas y el pH del otro. Las alteraciones de la radiación ultravioleta (UV) por las partículas en suspensión afectan directamente al desarrollo de estas plantas, como han demostrado diversos experimentos in situ y en el laboratorio. Igualmente, un exceso de radiación UV causa daños en el ADN, altera la fotosíntesis y las demás reacciones bioquímicas necesarias para la vida, siendo limitada la capacidad de reparación de la planta. La influencia humana y del cambio climático en el ecosistema hacen necesario invertir más en investigación, tecnologías e información social para poner freno a estas alteraciones, así como coordinar los estudios en las diferentes disciplinas de la Ciencia. No bastará con catalogar las especies en peligro, proteger más la costa, sensibilizar y educar a la población, pero es un primer paso. Tras su ponencia hubo tres preguntas del público.
“Metodología para la Prospección y Evaluación de Praderas Marinas”
Jorge Rey, Director de Estudios Geográficos Marinos ESGEMAR
El Sr. Rey nos introdujo en el eco-cartografiado marino, incidiendo en las dificultades que el estudio de este medio supone al ser humano y las limitaciones que impone. De ahí el desarrollo de una metodología que supere estos límites (profundidad, visibilidad, tiempo de inmersión, temperatura, etc). Los métodos acústicos se basan en el principio de propagación del sonido a través del agua, a casi 1500 m/s. Los ecos de los impulsos acústicos emitidos informan de las propiedades físicas del material que los refleja, en función del pulso acústico, de su duración, frecuencia y potencia de emisión. Son los más efectivos para cartografiar praderas, al explorar grandes extensiones con rapidez y precisión, aunque precisan la confirmación directa (visual), para un muestreo biológico completo y conocer el tipo de respuesta. En los fondos marinos interesan pulsos acústicos de alta frecuencia y corta duración, los cuales se obtienen por: - Sónar de barrido lateral, que emite señales acústicas oblicuas y detecta indirectamente los objetos que hayan sobre el fondo marino. Las fanerógamas y las algas son buenos reflectores acústicos. - Ecosonda discriminador de fondos, que permite diferenciar fango, cascajos, Posidonia, arena fina, roca rugosa, matas muertas y arena fangosa. - Sonda multihaz, que permite obtener imágenes 3D con gran calidad. Todo ello completado con un GPS diferencial, un ordenador, un “software” de adquisición de datos, y un control de los parámetros de navegación permite cartografiar una pradera marina con menor esfuerzo y mucho menos tiempo que directamente con buceadores. Le fueron hechas cuatro preguntas por el público.
“Dinámica Litoral en las costas de la Axarquía y sus implicaciones en nuestros ecosistemas litorales afectados"
Alberto Sarmentero Ortiz, Ingº Geologo, Consultor en Geología Ambiental, Presidente de GPO-EUROAM.
Las costas de la Axarquía, la biología marina que sustentan y en especial las praderas de fanerógamas de la parte más superficial de su plataforma se enmarcan en un delicado cuadro de interacción entre los movimientos de las masas acuáticas marinas y su entorno terrestre. El índice geológico de vulnerabilidad costera (coastal vulnerability index, CVI) es el mas utilizado para la evaluación de riesgo en geologia ambiental costera y se basa en la interacción de las siguientes variables: rango de marea, altura de las olas, pendiente de la costa, tasa de erosión o acreción, tasa de variación del nivel medio del mar y geomorfología costera. Con base en ello se presenta a grandes rasgos la evolución de la geodinámica costera en las costas de La Axarquía desde el Cenozoico, así como sus proyecciones para los próximos años en función de cada uno de los tipos de costa presentes en esta comarca y los efectos de la actividad antrópica. Son de especial relevancia la circulación y los fenómenos físicos en la franja costera, desde profundidades inferiores a los 100 metros hasta la zona de rotura del oleaje. Vemos como la actividad de corrientes marinas relacionadas con variables externas de flujos de agua de entrada y de salida, y en nuestro caso, sobre todo la entrada de masas de agua superficial y sub-superficial procedentes del Atlántico medio en el estrecho de Gibraltar originan un giro anticiclónico que debido al aporte de nutrientes origina una zona de máxima fertilidad en estas costas. Como consecuencia del sistema de vientos y corrientes marinas predominantes, y la orientación de la línea de costa se observa un efecto de surgencia de aguas profundas a la superficie, con aumento de la salinidad, disminución de la temperatura y aumento de nutrientes que da lugar a una biodiversidad marina local situada entre las máximas de Europa, y en la cual juegan un papel crucial las praderas marinas locales, actualmente esquilmadas y reducidas a su mínima expresión por los arrastreros ilegales. Estas praderas marinas de fanerógamas son muy fáciles de destruir por los arrastreros en cuestión de minutos y sin embargo son de muy lento crecimiento, por lo que una vez que se las deja se destruir, su regeneración natural hasta su estadio original puede tardar siglos, e incluso ser irreversible para algunas zonas. Esto es debido tanto a las mismas características biológicas de las fanerógamas marinas como a los fenómenos de geo-dinámica litoral que actúan en contra en su ausencia, tales como el aumento de turbidez que retroalimenta negativamente su hábitat empobreciendo drásticamente este insustituible ecosistema. El primer trabajo científico realizado por el Instituto Español de Oceanografía en Málaga tuvo lugar el 27 de octubre de 1914. Hecho por Odón de Buen, padre de la Oceanografía española en la bahía deTorre del Mar. Ha pasado casi un siglo y las praderas marinas de la Axarquía son ahora solo una pequeña fracción de lo que eran entonces. Debido a esto es indispensable la acción coordinada que proponemos en este I Congreso, la cual incluye la implicación de todas las autoridades (Municipales, Junta de Andalucía, etc), estudios y monitoreos integrales y multidisciplinarios, implementación inmediata de arrecifes artificiales, eliminación de los arrastreros ilegales y acuicultura ecológica sustitutiva.
“Praderas marinas en la costa de la Axarquía. “Un paraíso sumergido en peligro de extinción”
José Carlos Moreno Robledo, fotógrafo naturalista. Agustín Barrajón Mínguez, Naturalista marino.
Iniciaron la ponencia explicando la evolución del mundo vegetal, desde las algas hasta las plantas superiores y el posterior desarrollo adaptativo de las fanerógamas terrestres al medio marino, proceso que se inició hace unos 100 millones de años y que ha dado lugar a las 50 especies actualmente conocidas de fanerógamas marinas repartidas por los distintos mares del planeta, existiendo en el Mediterráneo cuatro especies: Posidonia oceanica, Cymodocea nodosa, Zostera marina y Zostera noltii, todas ellas presentes en el litoral andaluz, señalando como diferenciarlas por el ancho y el ápice de las hojas y mostrando fotografías de las distintas praderas de la costa mediterránea andaluza, así como la flora y fauna acompañante que evidencia la alta biodiversidad que proporcionan estas formaciones vegetales La actividad ilegal de algunos barcos de pesca extractiva y la falta del suficiente control por parte de la administración, han propiciado una merma brutal en las praderas de fanerógamas marinas de la costa malagueña, principalmente en la región de La Axarquía, que ha ido a más en los últimos años con el incremento de la potencia de los motores en los barcos de arrastre, como evidencia el historial de los cartografiados de estas formaciones vegetales en el Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo, obtenidos sucesivamente en los años 1993, 2000 y 2005 y que demuestran la desaparición total de las importantes praderas de Zostera marina que allí existían, empobreciendo drásticamente la biodiversidad y el paisaje submarino de este espacio supuestamente protegido. Otras modalidades de pesca del tipo artesanal también producen efectos de retroceso en las praderas al no existir un cartografiado actualizado de estas comunidades marinas ni una regulación del uso racional de las diversas artes empleadas. Como ejemplo de agresiones naturales se muestran los efectos del sepultamiento en la franja más somera de la mayor pradera de Posidonia oceanica de la costa de Málaga, situada en la desembocadura del río de la Miel, causado por la fuerte riada acontecida en septiembre del 2007, siendo preocupante la expansión en todo el litoral del mediterráneo andaluz del alga rodofícea invasora Asparagopsis taxiformis, habiéndose observado su progresiva presencia en praderas marinas de las costas de Almería, Granada y Málaga. La pretendida ampliación del puerto de La Caleta supone otra grave amenaza para las fanerógamas marinas que se encuentran en su periferia y que son el vestigio de una importante pradera que ya sufrió el impacto de la implantación de este puerto hace unos 30 años, pero que subsiste a pesar del impacto de diversas acciones humanas, mayormente la pesca extractiva ilegal. En algunos puntos concretos de esta fragmentada pradera pueden observarse poblaciones típicas de praderas estresadas por la reducción del hábitat, siendo fácil contabilizar durante los transectos de recuentos de peces una alta concentración de individuos de distintas especies del grupo ictiológico de los signátidos.Terminan sus conclusiones mostrando la triste situación, en las inmediaciones del puerto pesquero de la Caleta (Málaga), de las poblaciones de signátidos (caballitos y mulas de mar) en la reducida pradera marina de Torre del Mar, finalizando con un mensaje de rechazo de la ampliación del puerto, anteponiendo la supervivencia de un importante hábitat frente al disfrute y ostentación de unos pocos: “queremos en el futuro puertos deportivos para unos pocos destruyendo por tanto la praderas o dejamos vivir en su habitad natural a estos caballitos, para que los vean y disfruten las próximas generaciones... “ Tras su ponencia hubo varias intervenciones del público que fueron un anticipo de la mesa redonda.
“Praderas de fanerógamas marinas en la bahía de Cádiz. Investigación de praderas marinas en el Atlántico”
Juan J. Vergara. Departamento de Biología. Área de Ecología. Facultad de Ciencias del Mar y Ambientales.
Tras presentar al equipo de investigadores gaditanos, de nueve personas, nos introduce en la morfofisiología de una pradera marina tipo, especificando las diferencias entre ellas. Conocido esto, se centra en la importancia de estas plantas, destacando su valor como nutriente, productoras de oxígeno, en el reciclado de nutrientes y la importancia relativa que representan en el medio marino como sumideros de carbono. De su valor como ecosistema resalta la importancia en las pesquerías, en alimentación de herbívoros, en la estabilización de los sedimentos y el mantenimiento de la calidad de las aguas. Sobre el Parque Natural Bahía de Cádiz, tras una breve introducción geográfica, nos introduce las praderas de Zostera nolti, Z. marina, Cymodocea nodosa, y de la clorofila Caulerpa prolifera (sólo falta una especie europea, Posidonia oceanica, restringida al Mediterráneo); C. Nodosa y C. prolifera son las dos especies las que forman los fondos submareales de la bahía. La zona intermareal es la más variada y estudiada. Declarada Lugar de Interés Comunitario desde el 2006, abarca más de 10 mil Ha. Nos proyecta imágenes actuales de estas zonas inter y submareales, tan diferentes de las praderas mediterráneas. Las principales amenazas a las que se enfrentan en la Bahía de Cádiz estas plantas son la eutrofización y el marisqueo, amén de las actividades de recreo, la urbanización, la explotación de recursos, la turbidez del medio, etc, ya mencionadas en ponencias anteriores. Las mareas verdes llegan a desplazarlas en determinadas zonas. El efecto mecánico del marisqueo, conlleva la movilización de nutrientes sedimentados, que favorece la proliferación de algas, y la turbidez, que afecta a al fotosíntesis. Centrándose en el estudio de su equipo, las variables biológicas a analizar son la biomasa de la planta, la densidad de los haces, la biometría, y la tasa de crecimiento, en cuatro estaciones de muestreo. Aún variando entre las zonas y en función de cada especie, en general se aprecia un aumento de actividad y productividad de planta antes, durante, y tras la época estival. Al ser indicadores ecológicos de la calidad de las aguas, las conclusiones de los datos tomados nos muestran el estado ecológico de la bahía. Para este estudio ha sido fundamental la colaboración de un voluntariado, FAMAR, constituido principalmente por alumnos, a los que se ha preparado, involucrado e informado de los resultados de su trabajo. Entre los proyectos futuros y en marcha se encuentra el estudio de interacciones entre praderas de macrófitos marinos y la hidrodinámica, la biomecánica de las praderas, y el papel de éstas en la biodiversidad de organismos filtradores. Al término de su ponencia el público le hizo cuatro preguntas que igualmente desencadenaron un pequeño debate.
“Situación de las praderas marinas de la Axarquía”
René Winston Vilató. Biólogo marino (Univ. de Oriente), y José Elías Cabrera, Vicepresidente de la Plataforma por las Praderas Marinas de la Axarquía.
Comienzan su exposición mostrando a los asistentes el mapa ecocartógrafico del litoral de la Axarquía malagueña realizado a finales de 2005 para el Ministerio de Medio Ambiente. En dicho mapa pudieron observarse la localización y extensión de las praderas de fanerógamas marinas existentes entonces. Las zonas que destacaron los ponentes por su importancia, según se muestra en el mapa, se extendían por toda la costa de Axarquía, destacando grandes extensiones de pradera en el litoral cercano a los municipios de Rincón de la Victoria, Benajarafe, la bahía de Torre del Mar y Caleta de Vélez, playas de Ferrara y Torróx, y playa de Maro junto al Paraje Natural de Maro-Cerro Gordo. A continuación los ponentes expusieron la actividad que se encuentra actualmente realizando la Plataforma por las Praderas Marinas de la Axarquía y la metodología empleada con el fin de recoger la mayor cantidad de información posible respecto de la situación de las praderas en la actualidad y de contrastar dicha información con la representada en el citado mapa. Los miembros de la Plataforma han realizado numerosas inmersiones y transectos submarinos en los lugares en los que la cartografía señalaba zonas con significativas extensiones de praderas marinas litorales. De esta actividad se ha obtenido abundante material videográfico y fotográfico que los ponentes proyectaron a continuación. Como se pudo observar durante la proyección, la riqueza biológica del ecosistema que se desarrolla en las praderas marinas de la Axarquía es considerable, y ello a pesar de la degradación a la que tales enclaves han estado sometidos durante los últimos años. De entre las especies mostradas por los ponentes, estos quisieron destacar la importancia de la singular población de signátidos presente en la pradera de la bahía de Torre del Mar, con representantes tan populares como el caballito de mar (Hippocampus hippocampus e Hippcampus ramulosus) o los agujones (Signatus accus). Se insistió en el hecho de que dicha población es una singularidad dentro del litoral mediterráneo español, en el que la presencia de poblaciones de este tipo de animales, siempre asociados al ecosistema de las praderas marinas, es muy escasa y dispersa debido a la desaparición de estas. De contrastar la información mostrada en la cartografía con la observación directa mediante inmersiones, se desprende un dato alarmante y estremecedor a decir de los ponentes: en todas las zonas estudiadas se ha observado un considerable descenso en la extensión de las praderas, incluso su desaparición total en varios casos. Son diversos los factores que se señalaron como responsables de tal degradación e incluyen desde la realización de vertidos directos de aguas sin depurar por parte de los emisarios submarinos de los municipios del litoral, hasta la actuación impune y repetida de barcos de pesca de arrastre que faenan ilegalmente en los fondos someros en los que se encuentran las praderas. Factor este último que aparece como el principal responsable en este caso de la destrucción de la mayor parte de las praderas de la Axarquía malagueña. La exposición dio lugar a la intervención de varios asistentes que también insistieron en la necesidad de exigir a la administración la protección de estos singulares enclaves.
"La crisis global de las praderas de fanerógamas marinas ¿Por qué debemos conservarlas?"
Ángel Luque, Profesor Titular Departamento de Biología, Universidad Autónoma de Madrid.
El libro editado en 2004 por la Consejería de Medio Ambiente “Praderas y bosques marinos de Andalucía”, ya entonces era casi un libro de historia en el apartado referente a Zostera marina, puesto que muchas de las praderas de esta fanerógama que recoge han desaparecido desde entonces. Este mismo verano, investigadores de la Universidad de Málaga pedían salvar las praderas marinas de la Costa del Sol a través de un artículo en la revista “Quercus”. El mar de Alborán es el punto de mayor biodiversidad del Mediterráneo y, probablemente, de Europa. Además, cuenta con cuatro especies de fanerógamas marinas, una de ellas endémica (Posidonia oceanica) y que alcanza en las costas malagueñas su límite occidental de distribución. Tras una breve explicación de las principales características de cada una de estas especies, de su función y de su valor como ecosistema, se explicó por qué no nos podemos permitir perderlas: suponen un indicador de calidad de las aguas, evitan su turbidez, la pérdida de costa al llegar incluso a formar barreras tipo arrecife, facilitan la regeneración constante de las playas gracias a los arribazones de hojas, son criaderos de peces y otras especies de interés pesquero, que encuentran refugio de los predadores en las praderas, mantienen la biodiversidad, favorecen el asentamiento de larvas y juveniles que llegarán a adultos, son sustratos de epifitos (cuya exacerbación es indicativa de exceso de nutrientes, posiblemente vertidos de emisarios), mantienen especies amenazadas como las tortugas, las nacras o los caballitos de mar, y eliminan CO2, entre otras características. Su valor como atractivo turístico está lejos de explotarse en la Costa del Sol. En 1930 la desaparición masiva de praderas de Zostera marina en el Atlántico debido a una enfermedad, supuso un desastre que culminó con procesos de regresión costera, el colapso de la pesquería de vieiras, e incluso la extinción de especies. El valor económico que supone la pérdida de los servicios que prestan las praderas al ser humano se ha estimado en unos 19.000 dólares por hectárea al año. La Naturaleza sufre una crisis global acelerada desde hace unos 50 años, y los ecosistemas marinos, además, se enfrentan a la dificultad añadida de que la sociedad no “ve” lo que les ocurre, lo que acelera su destrucción. Los hábitats coste-ros están desapareciendo a un ritmo del 1,2-9% anual, lo que los convierte en los ecosistemas más amenazados de la biosfera, con tasas de pérdida entre 4 y 10 veces más rápidas que las de las selvas tropicales. Y las praderas marinas son los ecosistemas marinos que más se pierden en el mundo, a un ritmo estimado de 2 ha por hora, aunque esta tasa probablemente sea superior. En los últimos 30 años, se estima que se han perdido el 54% de las praderas a nivel mundial. La presión humana en la costa es la causa principal de esta crisis global: contaminación y eutrofización del mar (aguas residuales, desechos agrícolas e industriales, principalmente de origen terrestre), destrucción y urbanización del litoral (en Málaga, el 22% de la costa es artificial, sólo superada por Murcia), construcción de infraestructuras que alteran la dinámica del litoral (puertos, espigones), sobreexplotación pesquera y daño mecánico de la pesca de arrastre, anclas y hélices, entrada de especies exóticas e invasoras que las desplazan (el 50% afectan a las praderas), acuicultura, regeneración de playas, etc. El cambio climático que vivimos también está afectándolas. Paradójicamente, se presta más atención y hay más información de otros ecosistemas marinos (arrecifes de coral, por ejemplo, ajenos al Mediterráneo), pero hay un gran desconocimiento de la población sobre el valor de las praderas. Incluso en los mares tropicales, la desaparición de praderas marinas, o de manglares, afecta negativamente a los valorados arrecifes de coral. Más que buscar soluciones, hay que aplicar las existentes, ya que la normativa legal vigente protege a las praderas, pero no se cumple. Entre las medidas de conservación que ayudarían están la concienciación de la sociedad, la inclusión de las praderas en los Estudios de Impacto Ambiental y de calidad de aguas, la prevención de la contaminación, y potenciar y gestionar adecuadamente las áreas marinas protegidas. Los principales problemas a los que se enfrenta la supervivencia de las praderas son el aún escaso conocimiento científico existente, la falta de coordinación entre los investigadores y los gestores, la escasa divulgación de los avances en el conocimiento, la poca eficacia de las figuras de protección, la escasa participación de la población local en la declaración y gestión de las áreas protegidas, la creencia general de que “el mar es de todos”, y, por tanto, todo está permitido, la descoordinación entre las administraciones competentes, que tienen a veces intereses opuestos (los puertos deportivos son prioritarios frente a las praderas marinas), y la falta de coordinación internacional. El desarrollo de iniciativas como la “Estrategia de sostenibilidad de la Costa”, elaborada a finales de 2007 por el Ministerio de Medio Ambiente, supondría un gran paso adelante. En conclusión, las praderas marinas son ecosistemas de gran importancia para nuestra especie, muy sensibles a los cambios ambientales y que se recuperan muy lentamente tras su destrucción (más de 100 años), por lo que son un patrimonio natural de todos que hay que conocer y conservar. Su conservación, como la de todos los demás ecosistemas marinos, depende de un cambio del modelo de gestión de la costa y del mar, que pasa por un cambio de la visión que la sociedad tiene del mar. Tras la ponencia hubo tres preguntas que dieron lugar a un debate sobre la construcción de puertos, las listas de esperas de amarres, el valor de las praderas que aún quedan en La Axarquía, los Estudios de Impacto Ambiental y la ampliación del puerto de La Caleta, frente a alternativas como los puertos secos.
“Efectividad de los Trasplantes de Posidonia oceanica efectuados en el entorno del puerto de Campomanes (Altea”).
J.L. Sánchez Lizaso, Departamento de Ciencias del Mar y Biología Aplicada, Universidad de Alicante.
Destacando la importancia de Posidonia oceanica y las consecuencias de su regresión Lizaso entra de lleno en los llamados proyectos de restauración o “trasplantes”. El plan de puertos de la Generalitat Valenciana de 1989 reconocía el impacto ambiental que provocan los puertos y establecía una política muy restrictiva en la que no se permitía la creación de nuevas instalaciones naúticas, salvo mediante la reforma interior de los puertos existentes. Mediante dos decretos de 1999 y del 2002 se modifica el Plan de Puertos de la Generalitat Valenciana y se permiten las ampliaciones exteriores. Estas ampliaciones están condicionadas a que no se provoquen impactos sobre el medio biótico y la dinámica litoral lo que representa unas condiciones de difícil cumplimiento ya que todo puerto implica la ocupación y destrucción de comunidades litorales escasas y frágiles y una modificación de las corrientes. A pesar de las estrictas condiciones que imponen dichos decretos han provocado muchas expectativas entre los empresarios del sector. En la provincia de Alicante existe de promedio un puerto cada 7 kilómetros de costa y la mayor parte de los existentes tienen proyectos de ampliación. En la mayor parte de los casos los proyectos de ampliación de los puertos que se han presentado invaden comunidades naturales escasas, de alto valor ambiental y, en algunos casos, protegidas. La ampliación del puerto de Campomanes es particularmente grave no sólo por el impacto que produciría sino porque sienta un precedente enormemente preocupante que puede abrir la puerta a muchos otros proyectos similares. La tramitación de dicho proyecto ha sido un cúmulo de sinsentidos y contradicciones. Para empezar, ya que el puerto se construye sobre praderas de Posidonia que son una comunidad protegida y de alto valor ambiental, el estudio de impacto ambiental presentado por el promotor decía que como dichas praderas, aunque protegidas, estaban en mal estado no pasaba nada por destruirlas. Evidentemente dicha afirmación no se sostiene ya que las praderas de la zona están excelentemente conservadas y son la principal justificación para el establecimiento del parque natural de Sierra Helada. La declaración de impacto ambiental que, en uso de sus competencias, estableció la Generalitat Valenciana, aceptó, como medida correctora de los impactos ambientales el transplante de la Posidonia de tal modo que cuando el proyecto esté concluido “la cantidad de Posidonia existente será mayor”, a pesar de que existe consenso en la comunidad científica de que no son viables transplantes de posidonia a gran escala. El Ministerio de Medio Ambiente condicionó la adscripción de dominio público a que se cumplieran las condiciones establecidas en la declaración de impacto ambiental y, en particular, las medidas correctoras propuestas. La empresa inició las obras sin haber realizado el transplante y sin ni siquiera haber presentado ningún proyecto para hacerlo. Ante la denuncia de los ecologistas la empresa presentó un proyecto de transplante inviable ya que requería cientos de años para poder ser efectuado (unos 1800 años si se conseguía el mismo éxito que las experiencias en las que se basaba) y un coste económico desmesurado. Ante “la discrepancia existente” la Generalitat encargó un proyecto de transplante experimental para comprobar la viabilidad del proyecto. Por la trascendencia que podía tener se nos encargó por parte de Adena a la Universidad de Alicante que hiciéramos una evaluación independiente de los resultados. Los resultados de dicho transplante fueron unos dos metros cuadrados transplantados por día trabajado y un 85 por ciento de mortalidad de los transplantes. En otras palabras, se demostró que necesitarían cientos de años para transplantar los más de 400000 metros cuadrados de pradera de Posidonia afectadas por la ampliación del puerto y que la mayor parte de la Posidonia transplantada moriría, incumpliendo las condiciones de la declaración de impacto ambiental.Otros proyectos de ampliaciones de puertos deportivos están presentando proyectos similares para, supuestamente, compensar los impactos ambientales aunque no haya justificación científica. Finalizada su ponencia el público presente se interesó bastante por las obras portuarias con varias preguntas que dieron lugar a un acalorado debate.
CONCLUSIONES
En la Mesa Redonda que cerró el Congreso se hizo una recopilación de las principales ideas a sacar de los distintos temas, siempre recordando que el mensaje ha de llegar a la Administración, a los científicos, a los pescadores, y a la ciudadanía. En la introducción se presentó a los componentes de la Mesa y se aclaró que pese a las reiteradas llamadas y correos enviados a la Delegación Provincial de Agricultura y Pesca de Málaga, en especial a la Jefa del Servicio de Pesca, Elvira Frapolli, y al Delegado de Agricultura y Pesca, Antonio Moreno Ferrer, finalmente no se presentó ningún representante de la Administración por parte del sector pesquero, motivo por el cual no puede incluirse su opinión en este informe.
A petición de la Consejería de Medio Ambiente se abrió la mesa con una breve ponencia de Julio de la Rosa, quien expuso el trabajo realizado por la Consejería en los últimos años en materia de gestión y conservación de la costa andaluza. Las conclusiones pueden resumirse como siguen:
- Las praderas de fanerógamas marinas son un patrimonio natural de gran importancia, que presta importantes servicios naturales al hombre y que debe conservarse en nuestro propio beneficio. Entre estos servicios, pueden destacarse la protección de la costa frente a la erosión, el mantenimiento de la biodiversidad, de los recursos pesqueros y de la calidad del agua, la absorción de CO2 y la producción de oxígeno y materia vegetal.
- Las praderas de fanerógamas marinas parecen haber constituido en el pasado reciente un cinturón casi continuo a lo largo de la costa de Málaga, que actualmente se encuentra muy fragmentado y deteriorado, aunque conserva zonas de gran importancia. Determinar con exactitud la extensión y el estado actual de las praderas marinas malagueñas constituye un objetivo prioritario para su mejor gestión y conservación.
- Si bien la protección de todas las praderas que aún quedan en la zona de La Axarquía puede ser inviable por ser incompatible con los intereses turísticos, la Administración debería comprometerse en hacer un estudio profundo de todas ellas y, razonablemente, proteger aquellas en mejor estado de conservación o con más posibilidades de supervivencia, al tiempo que esforzarse por compatibilizar al máximo la sostenibilidad del mar y de sus recursos con el desarrollo turístico.
- La conservación de las praderas pasa por un cambio de visión y de actitud de la sociedad en relación con el mar y el uso sostenible de sus recursos, que debe ser estimulado por los cientificos, los gestores y los políticos.
- Los Estudios de Impacto Ambiental de obras que afecten al mar o a la costa deben contar con el asesoramiento de biólogos marinos, y la Administración debe supervisar el resultado del E.I.A, mediante biólogos marinos cualificados e independientes con el fin de garantizar su imparcialidad de modo que no se sienta presionada económicamente para realizar un E.I.A. que respalde la obra del interés del contratante. Algunos participantes proponen asegurar el 50% del coste del E.I.A. para que así la empresa encargada del estudio no se vea obligada a elegir entre dar un informe negativo, y no cobrar, o dar un falso informe favorable a la obra pero cobrar el importe acordado.
- La rectificación del error cometido por la Administración al subvencionar motores de mayor potencia a los barcos pesqueros ha llegado tarde en muchos casos, pero aún hay esperanza que una mayor apuesta por la pesca artesanal recupere poco a poco los fondos marinos.
- El problema de la desaparición de las praderas debido a la pesca ilegal de arrastre, si bien puede solucionarse a través de la colocación estratégica de arrecifes artificiales que estos barcos difícilmente puedan eludir, también sería solventado controlando exhaustivamente el cumplimiento de las leyes ya existentes. La normativa actual no es deficiente, pero los medios que aseguren el cumplimiento de ésta, sí lo son. Proporcionar mejores medios a la Capitanía Marítima, al Seprona, y a la Inspección Pesquera podrían ser la solución. Algunos participantes optan también por endurecer las sanciones a los barcos que reiteradamente incumplen estas leyes, con la retirada de la licencia incluso de las licencias, tal como ocurre en carretera. El elevado coste económico y paisajístico de la gran extensión de arrecifes artificiales que sería necesaria para proteger las praderas, así como la imposibilidad de instalarlos en las aguas someras que ocupan la mayor parte de las praderas hace desaconsejable esta solución para las costas malagueñas.
- El descontrol de las aguas residuales que acaban en el mar a través de los emisarios, y otros vertidos al mar son la causa principal de degradación de las praderas en aquellos lugares en los que la pesca ilegal ha sido controlada. La “invisibilidad” de estos vertidos para la mayoría de la población hace que en muchos casos este problema pase desapercibido, lo que supone no sólo una amenaza para las praderas, sino para la salud pública. La novedad de las desalinizadoras y de sus vertidos agrava el problema al alterar la concentración salina en puntos concretos.
- El mar es de todos. Al construir puertos se está “privatizando” un trozo de mar para unos pocos en perjuicio de la mayoría de la población, cuya supuesta generación de riqueza no compensa los perjuicios que conlleva para la mayoría de la población, y que se empiezan a evidenciar en zonas con gran número de puertos deportivos, como Cataluña o Levante.
Agradecimientos
En la celebración de este Congreso han colaborado desinteresadamente todos y cada uno de los ponentes arriba mencionados. El trabajo que han realizado y el tiempo que han dedicado a preparar y desarrollar sus ponencias ha sido sin ningún ánimo de lucro. Los miembros de la Plataforma por las Praderas Marinas de la Axarquía les están muy agradecidos por el interés que en todo momento han mostrado frente a este tema, y la buena disposición con la que han colaborado en la organización del evento.
Agradecemos al Área de Medio Ambiente de la Diputación de Málaga, concretamente a D. Miguel Esteban Martín, el interés que desde el primer día ha tenido para que este proyecto saliera adelante, creyendo en la importancia y el valor de las praderas marinas de Málaga. El Vicepresidente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía, D. José Antonio Ponce, nos ha apoyado, asesorado, y se ha involucrado en la organización personalmente.
A la Consejería de Medio Ambiente, por la participación de Julio de la Rosa en representación de esta administración.
A la Asociación Promotora del Turismo de la Axarquía, APTA, por la aportación de equipamiento propio para poder realizar las ponencias.
A los miembros de la Plataforma por las Praderas Marinas de la Axarquía, por la organización del Congreso.
A los valientes miembros del sector pesquero, en concreto a D. Francisco Encinas, por enseñarnos cómo funciona la mar vista por el pescador, y desde qué perspectiva ven sus compañeros la pérdida de “seba” en la comarca.
A las asociaciones similares y ONGs que han intervenido, Greenpeace, Ecologistas en Acción, a profesores de la Universidad de Málaga, y becarios de la Univ. de Cádiz y de la Autónoma de Madrid, que no quisieron perderse este Congreso.
A Alejandro García Balgue, por montarnos una versión especial para el evento de su video clip “Madre Tierra”, que tanto ha gustado (http://es.youtube.com/watch?v=6N0Xxh9IEA4)
Al público, quien participó constantemente en las distintas ponencias, y muy activamente en particular durante la sesión de la mesa redonda.















